Maņana en la piel
(Zamba carpera - L. y M.: Eduardo H. Nocetti)
Con el mañana en la piel
y el deseo hecho canción
nació a la luz del vino este amor
que me quiebra el alma de gloria y pasión.
Misterio que se tejió
entre un beso y un tal vez.
Y cuando mi piel comulgó con tu piel
el temor de antes fue cielo después.
En el paisaje de tu mirada
está mi lugar,
flor que se abre de noche
aromando mi sueño de magia y azahar.
Tu mano talló en mi cuerpo
un momento de color,
y ahogada en estrellas, radiante de sal
desperté mujer bautizada en sudor.
Hoguera que consumió
los vacíos de los dos.
Hoy el resplandor de ese fuego de ayer
ilumina el verso que tengo en la voz.